En medio de las ideas que rondan la mente del educador se vislumbra en repetidas ocasiones el latir pujante de aquellos que quieren ser VALORADOS como su menester profesional le confiere, asumir las responsabilidades que consecuentemente sean propias de su ser, que no provengan de simples "normas" que se deben cumplir porque es su deber para con la sociedad; por el contrario, la idea es que el educador pueda educar, siendo educado. Educado no para el trabajo, no para la industria, no para un estándar o un indicador, por el contrario, se requiere que sea educado para las personas, para el conocimiento y la maravilla que este representa.
El ideal de la educación es uno, sin embargo la realidad es otra, tan basta como nuestro horizonte, tan limitada como nuestro entendimiento, es todo un caso que ha tenido estudios, pero pocos resultados, y aun así, el día, la lucha, las personas, la nación, siguen... siguen sin saber la mayoría a donde van, desorientados en un espejismo de ideales vacíos "ricos" y sueños olvidados "pobres", donde la venta incluso de la realidad los convierte en entes adictos al entretenimiento, cuyo propósito de vida no es diferente que el de una obrera en una colonia de abejas, a diferencia que la obrera no tiene otra elección, pues su mandato biológico se lo impone y su impacto en el ambiente no consume bastas cantidades de energía, junto con recursos que jamás retornara de manera agradecida a la naturaleza que tanto provee; sin embargo ahora que estas inmerso en esta breve lectura, PIENSA si tu mandato biológico te obliga a solo ser un productor por el bien de una "reina" y el mantenimiento de una "colonia", PIENSA si estas a gusto con lo que tienes, con lo que eres y con lo que sabes...Solo tomate unos segundos para pensar y deja que tu corazón hable, así como yo lo hice con el mio, no bastara mas de un minuto para que te des cuenta de la respuesta, pues cuando el ser lo clama, es porque la razón ya esta, solo necesitas iniciar, iniciar como yo lo estoy haciendo ahora, iniciar y querer cambiar el mundo, querer hacerlo mejor, porque diferente tiene muchos puntos de vista y no siempre son "buenos".
Bueno y a la larga te preguntaras, "este educador empieza hablando sobre su profesión y luego dice que piense en lo que hago diariamente, entonces ¿qué es realmente lo que me quiere decir?" y para contestarte solo tengo una palabra VALORA... valora lo que realmente vale la pena, valora tu familia, la naturaleza, la paz interior, el amor, la vida y la EDUCACIÓN, porque de esta es que lo anterior depende, recuerda "nadie valora nada, que no le hallan enseñado a valorar".
Así pues mi querido lector entre pensamientos y letras, entre gustos y disgustos, entre analogías y sentimientos te dejo con otro aporte para tu reflexión. hasta muy pronto.